El mejor restaurante

VIGO

24 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Acabo de terminar la guía turística de Galicia para National Geographic . Tras escribir más de cuatrocientos folios, llego al final de año saturado de información sobre nuestra tierra. También, sobre su gastronomía y su envidiable oferta hostelera. Habré recomendado a los lectores no menos de 500 alojamientos y casas de comidas. Y, rematado el trabajo, puedo decir cuál es, a día de hoy, el mejor restaurante de Galicia: Maute Grill, en el vigués barrio de Teis.

Este asador, que cerró hace un par de años, será esta noche, sin duda, el mejor restaurante del país, ofreciendo a su clientela el siguiente menú: langostinos, carne al grill con ensalada marinera y crepes de chocolate. Todo ello regado con agua del grifo y refrescos variados.

La oferta podría no parecer tentadora y, desde luego, no será portada de la revista Gourmet . Pero hablamos del único establecimiento de Galicia que esta noche servirá a personas necesitadas una cena de Navidad gratuita. El año pasado, la misma iniciativa reunió a más de 200 comensales. Y la crisis apunta a que se batirá la marca.

El restaurante, en realidad, está actualmente gestionado por la asociación Vida Digna, oenegé auspiciada por la Iglesia Evangélica situada en la calle Vázquez Varela, que es, por cierto, la congregación de esta fe más numerosa de Galicia. Decenas de incansables voluntarios trabajan desde hace más de un año sirviendo, todos los fines de semana, comidas a los indigentes. Amplían su oferta a la cena de Nochebuena y a la comida de Navidad.

Para que la iniciativa solidaria funcione, la caja de ahorros sufraga el alquiler del local, un antiguo asador que cerró su negocio. Y diversas empresas de la ciudad, muchas vinculadas al sector pesquero, donan sus productos para elaborar los menús.

El resultado es una formidable labor solidaria, como la que realizan también cada día los Hermanos Pobres de Teis o las Misioneras del Silencio, que esta noche atenderán también a sus huéspedes. La diferencia, sin embargo, es que Vida Digna organiza su comedor como un auténtico restaurante, en el que camareros voluntarios (entre los que hay más de un médico y un abogado), sirven a los comensales como si estuviesen en un negocio profesional. Como si el cliente pagase, vamos.

Además, cuentan con reservados para familias con hijos. Todo simulacro es poco para que los chavales piensen que, en lugar de estar en un comedor de caridad, sus padres simplemente los han llevado a cenar fuera.

Mañana, sábado, Vida Digna nos ofrece a todos este menú: sopa maravilla, bacalao con coliflor, turrón y dulces navideños. Tal vez la carta no les atraiga... Pero, ¿quién nos dice que no comeremos ahí el año que viene? Feliz Navidad.