El PP responsabiliza a Caballero del posible parón del hospital

Juan Manuel Fuentes Galán
Juanma Fuentes VIGO / LA VOZ

VIGO

El enfrentamiento Xunta-Concello puede suspender la construcción

10 abr 2012 . Actualizado a las 12:17 h.

La obra de contrucción del nuevo hospital de referencia de Vigo, que se construye en las parroquias de Beade y Valadares, podría llegar a paralizarse si el Concello mantiene su amenaza de incumplir el convenio firmado en 2006 por la alcaldesa Corina Porro (PP) con las conselleiras socialistas María José Caride y María José Rubio. Este fue el mensaje que ayer trasladó la concejala popular Teresa Cendón con el objetivo de que los ciudadanos sean conscientes de la difícil situación de esta importante infraestructura.

La edila recalcó que la Xunta tiene intención de cumplir el calendario previsto, según el cual este megacentro sanitario entraría en servicio en el año 2014. «Sin embargo, para ello es necesario que el Concello cumpla su parte y lleve los servicios hasta la instalación. Y no es algo que pueda hacerse de la noche a la mañana. A modo de ejemplo, en el nuevo hospital de Lugo fueron precisos nueve meses de pruebas hasta que la línea eléctrica estuvo lista para su utilización».

La valoración de Cendón es que «Caballero está dispuesto a paralizar esta actuación por encima de la opinión de los ciudadanos, que desean una mejora de la asistencia sanitaria. En Vigo se está construyendo este centro sanitario por que es el lugar con mayores retrasos en las consultas de especialistas, y se hace en base a un pacto Xunta-Concello que acordó priorizar a la ciudad. Un acuerdo que ahora el alcalde vigués quiere boicotear», valoró.

Ni mucho menos acepta el PP que este convenio sea gravoso para la ciudad ni especialmente costoso para la ciudad «que presume de una tesorería saneada». «Es una inversión plurianual y la parte de este año podría resolverla el Concello con menos del 10% de lo que va a destinar a aceras», ironizó la edila popular.

El PP ha decidido presionar con fuerza a Caballero mediante la presentación de mociones en todos los concellos del área metropolitana pidiendo a Vigo que colabore. Tiene mayoría en 11 y está garantizada una aprobación generalizada. La Xunta amenaza con ir a los tribunales si el regidor vigués no colabora.