El agente municipal inauguró ayer en la Casa da Xuventude una exposición en la que ha seleccionado 33 fotos de las más de 5.000 que hizo durante su aventura planetaria
08 ene 2013 . Actualizado a las 07:05 h.Miguel Selas, policía local vigués, aparcó durante un año sus obligaciones profesionales para cumplir un sueño: dar la vuelta al mundo. Ochenta días no eran suficientes ni necesarios, ya que no pretendía emular a Phileas Fogg, sino vivir una experiencia emocionante con el tiempo suficiente para empaparse a conciencia de los lugares que iba visitando usando diferentes medios de transporte y contando con 4 o 5 euros diarios de presupuesto. Así, se planteó un largo viaje de casi 365 días, para lo cual pidió una excedencia en su trabajo, aunque al final no cumplió el año. Comenzó en octubre del 2011 y finalizó en julio del 2012.
Selas ha sido aventurero de toda la vida, lo que ocurre es que, según explica, llegó un día en que cambió su concepción de la aventura. El alpinismo fue su vocación desde los 14 años, pero en aquellas arriesgadas caminatas por montañas como el Atlas o más tarde el Himalaya, estaba solo la mayor parte del tiempo y ahora lo que ansiaba era precisamente lo contrario, enriquecerse con el contacto con la gente, conocer otras civilizaciones y otras culturas, ver lo que hay más allá pero no desde las alturas, sino de cerca.
No es fácil resumir las experiencias de casi un año por más de 30 países a lo largo del mundo. Y menos aún, decidir cuáles de las más de cinco mil fotos que tomó iban a formar parte de la primera exposición que protagoniza, que ayer se inauguró en la Casa da Xuventude de Vigo y que resume la intensa experiencia en 33 imágenes. «La muestra condensa el espíritu del viaje, al igual que el título, Into the world. Hay países que tuvieron más peso, por ejemplo, en la India estuve cuatro meses y en Mongolia, diez días. De la primera he seleccionado 14 fotos y de Mongolia, ninguna. Lo importante es lo que experimenté. Hubo lugares que no me aportaron nada, como Hong Kong o Macao y pasé de largo, y otros como Laos o Camboya, que me dejaron huella». Pero relata que lo más increíble del viaje fue cuando en Varanasi, al norte de la India, se involucró en un modesto proyecto para dar vida a una pequeña escuela-comedor para niños que viven en la calle. «De hecho pretendo que todo lo recaudado en estas exposiciones vaya para ellos. Hoy en día hay 15 niños recibiendo no solo una educación, sino también una alimentación equilibrada y nuestra intención es que este año podamos aumentar la escuela para dar cupo a mas niños. La escuela se llama Wichi Art School», apunta.
Detenido en el Tíbet
Al finalizar la expedición se reincorporó rápidamente a la vida real, al día siguiente de llegar ya estaba trabajando. «Aunque venía concienciado, fue un shock, sobre todo por cómo me encontré el país cuando llegué, con recortes por todos lados», pero como él mismo argumenta, «tras una experiencia de estas dimensiones, que he sentido casi como una peregrinación, el que vuelve no soy yo, es otro. Al regresar te planteas las cosas desde otra perspectiva», asegura.
En el viaje cruzó Europa, llegó a Siberia y atravesó Mongolia y China, pero destaca su parada en Laos, «allí viví una experiencia grandiosa, en el norte, con unas tribus que casi no han tenido contacto con la civilización moderna, llegué por casualidad y me aceptaron sin problema». Y reseña también la India, su magia, y su colaboración con las monjas de la madre Teresa. Lo peor lo experimentó en China, «cuando me metí sin permisos en el Tíbet ocupado me detuvieron cerca de Lhasa, estuve dos días preso». A pesar de todo, a Miguel nada le gustaría más que volver a repetir periplo, «pero tal como están las cosas lo veo difícil, y en realidad, aún no he vuelto del todo».
La muestra ya se puede ver y está abierta de 8 a 14 y de 16.30 a 20.30 horas hasta el 25 de enero, pero la inauguración oficial será el jueves, 10, a las 20 horas. Es la primera exposición de Miguel Selas. «La de Vigo es el pistoletazo de salida, pero espero que se vaya abriendo a más sitios, de hecho tengo ya contactos para exponer en Barcelona e incluso en Chile», cuenta y añade que «muchos preguntan por qué puse el título de la muestra en inglés y la razón es que el viaje lo he vivido en ese idioma, ha sido el nexo de comunión entre los otros pueblos y yo».
miguel selas policía local que dio la vuelta al mundo en 365 días