La Mancomunidad es poco eficiente en la gestión común de residuos
02 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La Mancomunidad de Municipios de O Morrazo está desbordada por la basura y ha pedido ayuda a Madrid. El ente nació en el año 1995 con ayudas europeas con la idea de gestionar más eficazmente el tratamiento de residuos y llevar a cabo otros servicios comunes. Desde ámbitos científicos y ambientalistas se saludó con entusiasmo la iniciativa. A priori tenía que servir para mancomunar más servicios como el agua e incluso impulsar el turismo y desarrollar iniciativas culturales comunes a Cangas, Moaña y Bueu. Dieciocho años después, el organismo solo se encarga de la recogida de basura y lo hace con muchos problemas debido a la deuda que ha generado con la Sociedade Galega de Medio Ambiente (Sogama).
Jurídicamente, la Mancomunidad sigue existiendo pero con un enorme agujero. Tiene un contrato con la empresa portuguesa Recolte que por dos millones al año se encarga de recoger la basura y llevarla al vertedero común de 25.000 metros cuadrados. Desde allí los residuos son conducidos a Sogama para su revalorización y reciclaje. Pero durante años no se pagó a Sogama. La deuda fue creciendo y ha alcanzado 6.011.355 euros. Y así ha llegado un momento en que el organismo tiene pendientes cinco años de contrato con Recolte por lo que no se puede liquidar. «Luego ya se verá qué se hace», señala José Enrique Sotelo, alcalde de Cangas y presidente del organismo.
Como la Mancomunidad no tiene un duro para pagar a Sogama, el Ministerio de Hacienda le presta el dinero con un interés de un 5,25 %. Para devolver ese dinero, los ayuntamientos disponen de un plazo de 10 años, con dos de carencia, y tienen que ir devolviendo el principal con los intereses a razón de cuatro pagos anuales.
Como el Gobierno central ya no quiere que siga aumentando la deuda obliga a revocar el contrato entre la mancomunidad y Sogama antes del 31 de diciembre de 2013 y le fuerza a firmar un nuevo convenio que básicamente señala que a partir del 1 de enero cada palo que aguante su vela, es decir cada Concello deberá pagar directamente a Sogama por los kilos de basura que genere.
Con este escenario, en el que los ayuntamientos deben reducir drásticamente los gastos de basura, el Concello de Cangas se ha puesto las pilas y ha aprobado una tasa verde cuyo fin es fomentar el reciclaje en casa y reducir los residuos que van a la planta de tratamiento porque así bajará la factura.