
Los desplantes del alcalde retrasan la firma del convenio con la Diputación
02 may 2015 . Actualizado a las 05:00 h.Seis meses de marginación de Rafael Louzán, presidente de la Diputación, en el proceso de reforma del estadio municipal de Balaídos le están pasando factura al alcalde vigués. Con las obras ya comenzadas, todavía no se ha firmado el convenio entre Concello y Diputación, clave para que el proceso concluya sin incidencias. Y ello pese a que la corporación provincial aprobara en noviembre pasado el presupuesto del 2015 incluyendo una partida de 4,5 millones de euros destinada a Balaídos.
Desde entonces Louzán aguarda una llamada de Caballero para acordar la firma del convenio que regule la colaboración entre ambas instituciones, que hasta ahora no se ha producido. Por el contrario, Caballero se encargó de presentar el proyecto en Balaídos acompañado solo de la directiva del Celta, acto al que no invitó a la Diputación. Tampoco lo hizo con el inicio de las obras en la primera de las gradas, la de Río, puesta en escena en la que también dejó de lado a Louzán.
En el plano de la imagen, desde el pasado verano el alcalde ha ido prodigando información sobre el proyecto, presionando en paralelo a las demás instituciones para que colaboren. La única que se ofreció desde el primer momento fue la Diputación, con la única limitación de ajustar su aportación a la del propio Concello pero sin poner tope.
A Caballero le pareció poco y exigió más de forma publica, mientras avanzaba con el Celta en la elaboración del proyecto. En ocasiones envió recados a Zona Franca, Xunta y Gobierno central, pero de momento ninguna de estas instituciones se ha implicado. En el caso de Zona Franca estudia si puede financiar un aparcamiento que atienda a Citroën a diario y los días de partido al estadio, y la Xunta compensó su ausencia haciéndose cargo de la mejora de las pistas de atletismo.
Durante más de medio año el PP, por medio de su portavoz municipal, José Manuel Figueroa, ha reiterado que su grupo quería conocer el proyecto, pero Caballero los ha ignorado. Tampoco aceptó hablar con Louzán una vez logrado que incluyera fondos para Balaídos en su presupuesto.
Llegado el momento de la verdad el PP ha decidido devolverle los desplantes al alcalde. La única comunicación de Caballero con la Diputación fue enviarle el proyecto y una propuesta de convenio a finales de marzo, pero no hubo ninguna llamada directa.
Ante ello, Louzán guarda silencio y no ha respondido a la propuesta. Oficialmente se insiste en que no hay problema alguno, que el dinero está consignado y que ha enviado la propuesta a una comisión técnica de la Diputación para informarla. Alarmado por el retraso, el alcalde urge ahora públicamente una respuesta de la Diputación, aduciendo la urgencia de firmar el convenio, sin resultado alguno.
En estas condiciones, y con la campaña municipal a punto de empezar, es poco probable que se produzca antes del 24 de mayo. Por suerte para Caballero, cuenta con presupuesto para las obras en marcha, pero sin la Diputación no podrá concluirlas.