
En dos meses termina la concesión que permitió construir el edificio hotelero en una playa entonces sin paseo. El gobierno local decidirá si sigue o se derriba
29 ene 2016 . Actualizado a las 05:00 h.El emblema hotelero de los años 70 afronta un final de etapa que puede ser definitivo. Tras medio siglo en pie, en el mes de abril concluirá la concesión municipal con la que lleva funcionando desde su inauguración en 1968 por el alcalde Rafael Portanet y el ministro de Información y Turismo, Manuel Fraga. Llegados a este punto, el gobierno local tendrá que decidir si se renueva, si convoca un nuevo concurso o bien opta por el derribo para dejar el espacio libre.
En vísperas del momento, los responsables municipales guardan silencio sobre una decisión relevante para Samil. En su tiempo fue una dotación hotelera para fomentar la actividad turística y de ocio, pero desde entonces la situación ha cambiado sustancialmente.
Detrás del hotel vino el paseo, la avenida de Samil y nuevas dotaciones de ocio y hasta deportivas. Desde hace varios años, sin embargo, existe consenso en la ciudad de que el paseo tiene que desaparecer para recuperar las dunas, lo que implica retirar los chiringuitos que se construyeron a su vera. El hotel está más retirado, pero la avenida junto a la que se construyó albergará algún día el paseo que ahora mismo ahoga un arenal de Samil cada vez más pequeño por este motivo.
En la corporación municipal nadie ha enseñado sus cartas hasta ahora, conscientes los tres grupos políticos de que la polémica es casi imposible de evitar. De manera especial el PSOE, que con su mayoría será quien tome la decisión. Como prueba, lo ocurrido con las concesiones caducadas en los últimos años: el restaurante As Dornas, que fue derribado, recuperándose la parcela para zona verdes, y el Jonathan, que se mantuvo transformado en una instalación hostelera más moderna.
En la oposición se detectan sensibilidades diferentes. El PP, presumiblemente, son partidario de mantenerlo mediante una reforma que modernice una instalación ahora mismo obsoleta que solo abre varios meses al año. Por su parte, la Marea prefiere demolerlo para así limitar el uso hotelero junto a la playa. Escogen un espacio libre que se transforme en un espacio verde.
El viejo Jonathan sigue, pero renovado
La decisión de mantener el Jonathan, con otro nombre y aspecto remozado, provocó una gran polémica pero el gobierno local se mantuvo firme pese a su soledad. Tomó la decisión aunque el Plan Xeral (ahora anulado) prevé la eliminación del paseo y adjudicó su explotación por un período de 25 años, hasta el 2039. Antes caducarán las concesiones del Camaleón (en el 2019) y del restaurante San Remo (2025).
La piqueta eliminó As Dornas
La decisión se tomó cuando gobernaba Corina Porro, aunque el derribo efectivo, tras unos años cerrado, correspondió a Abel Caballero. El espacio que ocupaba junto al paseo es ahora una zona verde que amplía el espacio para disfrute de los usuarios de Samil. Su eliminación hizo pensar que los demás establecimientos irían cayendo, pero en 2014 el Concello tomó la decisión contraria con el Jonathan.
El Concello no contempla que vuelva a instalarse el tobogán del San Remo
El gobierno municipal obligó al concesionario del restaurante San Remo, en el paseo de Samil, a retirar el enorme tobogán instalado en 1986 aduciendo que solo tuvo licencia para los dos primeros veranos. La situación irregular se descubrió cuando una empresa contratada por el Concello revisó el inventario municipal. San Remo se opuso y recurrió, pero finalmente lo retiró a finales del pasado verano. Sin embargo, hace unos días, el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia anuló la orden municipal por motivos formales. Esto es, que aunque pudiera tener razón no justificó suficientemente su petición. La sentencia es un varapalo para el gobierno local, aunque los juristas del Concello consideran que ni mucho menos conllevará la reposición del tobogán. Para ello, el gobierno local reabrirá el expediente y notificará la orden de retirada con argumentos exhaustivos. Desde el punto de vista municipal, con eso será suficiente y el espacio que ocupaba, 200 metros cuadrados, seguirá siendo espacio libre para uso ciudadano.