El rugbi vigués, preparado para volver a competir

L. Méndez VIGO

VIGO

Oscar Vázquez

El covid no ha alterado los planes de un Vigo Rugbi que retomará la liga el 11 de octubre

18 jul 2020 . Actualizado a las 05:00 h.

«Cuidamos la cantera y, por lo tanto, es inherente que cuidemos a sus familias. La cantera y las familias cuidan del club también», apunta el presidente del Vigo Rugbi, Xoán Martínez. El proyecto del club vigués resiste a pesar de las complicaciones derivadas de la pandemia. Mientras se preparan para la vuelta a los entrenamientos en agosto, el equipo sigue a la expectativa de noticias de los órganos competentes en la organización de las ligas sénior y de base.

Lo que sí ya han transmitido desde la Federación Española de Rugbi es un protocolo de actuación pormenorizado, con escenarios por fechas. El máximo responsable del club vigués, repite que a ellos no les ha trastocado ningún plan y todo sigue los plazos normales. «Tenemos dos realidades de organización interna para la vuelta a los entrenamientos. Es la planificada, volver en agosto con los equipos sénior y, posteriormente, a finales de septiembre con las escuelas», dice. Para la competición, deberán esperar al 11 de octubre. La FER ya trasladó a los clubes la propuesta de vuelta de las ligas domésticas. En cuanto a protocolos, no distan mucho de la realidad que se ve en la calles con la nueva normalidad. De este modo, los clubes deberán desinfectar todo el material deportivo después de cada uso, especialmente los balones. Los jugadores tendrán que vigilar una higiene de manos que deberá ser frecuente tras entrenamientos y partidos y, los clubes, deberán proporcionar material de desinfección en sus instalaciones.

A la espera de competir

Las fechas de los calendarios, incluida el de la División de Honor B quedaron definidas ayer por el máximo organismo del rugbi nacional. Se empezará, si todo va según lo previsto, el 11 de octubre. «Seguimos pendientes de que se concreten las pruebas que se realizarían antes y después de los partidos y la asistencia médica en las competiciones», incide Martínez. Tocará reelaborar planes de vuelta a los entrenamientos con y sin contacto, siguiendo paso a paso las evoluciones médicas de los jugadores y las indicaciones que den desde los organismos sanitarios y federativos.

La pasada campaña se cerró sin competir en el césped. Aun así, en Vigo y en el segundo año con nuevo técnico, buscará repetir sensaciones positivas.

Proyecto que sigue creciendo

De la mano del argentino Pablo Cabrera, el proyecto del Universidade de Vigo Rugbi Club sigue creciendo. En un conjunto que piensa a largo plazo, reveses como el de la pandemia no alteran el rumbo. «Hemos apostado por la cantera como principal club formativo de Galicia. Para eso es vital el proyecto deportivo que hemos marcado con Cabrera», continúa el presidente del Vigo.

Desde su llegada el pasado curso, el técnico sudamericano del sénior A ha permitido instaurar un carácter diferente en la mentalidad de los jugadores que se ha visto reflejado en la tabla y en el sentir interno del club. Así que, cuando se vuelva a la competición, la intención del club vigués es «seguir teniendo esa aportación» del preparador argentino y su forma de entender el rugbi.

Parte de esa forma de entender el deporte del balón oval es el mimar a su deporte base. Y para ello, consideran en Vigo, es fundamental el papel de las familias en tareas formativas. Implicarlas supone hacerlas sentir parte del proyecto y de la educación deportiva de sus hijos. «Sin esa implicación y esa ayuda desinteresada no podríamos hacer lo que estamos haciendo», detalla Martínez. Son las familias de sus jugadores y jugadoras quienes permiten «cuadrar cuentas» y organizar con éxito decenas de partidos. Además, el apoyo desde la banda está garantizado. «Son el corazón del Vigo Rugbi Club», finaliza orgulloso.