
El establecimiento vigués se traslada a una nueva ubicación en la calle Venezuela y se despide con fiesta y música en directo
25 sep 2022 . Actualizado a las 01:18 h.El Papos se va. El local de la calle Venezuela, 14, donde nacieron bocatas que se volvieron míticos, como el Lourdes, inicia el mes que viene una nueva etapa en un espacio más amplio. Pero antes habrá una despedida nostálgica en la que estarán los fundadores del negocio, sus hijos y numerosos fieles clientes. A partir de las 18.00 horas, todos los que pidan bocata serán invitados a una caña por cuenta de la casa; y a las 22.00 horas habrá un concierto de Javi Pacheco.
El 6 de octubre habrá otra celebración, la de la apertura en la calle Venezuela, 10. Solo habrá que desplazarse unos veinte metros para encontrar el nuevo Papos. Será cinco veces más grande que el antiguo pero conservará la esencia porque tendrá dos entradas, y una que es casi una réplica del primer local, con barras altas para tomar algo de pie o para recoger los pedidos como hasta ahora.
Fue en el verano de 1982, es decir, hace justo 40 años, cuando la pareja formada por José Amoedo y Lourdes Lusquiños abrieron un modesto negocio de venta de bocadillos en un pequeño local en el que a duras penas caben tres personas de pie. Tras alimentar a miles de vigueses y visitantes, José y Lourdes disfrutan de su jubilación. Ella, la autora del mítico bocata bautizado con su nombre, fue la primera en retirarse. Después le siguió su marido. La hija mayor, Marta, se ocupaba de la gestión del local original y de los que vinieron después. Llegaron a tener locales en los centros comerciales de Gran Vía y A Ramallosa, en el campus de la Universidad y en el barrio de Navia, pero los fueron cerrando.
Marta dejó su empleo como enfermera para atenderlos, pero con la pandemia decidió regresar a su vocación sanitaria. Su hermana Geni, también formó parte de la plantilla, pero también estudió Derecho y volvió a su sector como procuradora. Sobre el tercer hijo, Óscar, recae el peso de mantener a flote la marca. Y lo ha hecho encantado. El nuevo gestor del Papos estudió Empresariales y se dedica al sector inmobiliario, «pero las para mí era una cuestión sentimental, no podía dejarlo ir y me hice cargo», recordaba. Él es también el impulsor del local que tienen en Panxón, el Papos Playa, y el que ha decidido ampliar el Papos original mudándose a unos metros en la misma calle, donde crecerá añadiendo una estancia amplia, con mesas y sillas, decoración con guiños vigueses y la intención de ofrecer más que bocadillos y en un horario que irá desde el desayuno a la comida, meriendas y cenas.