
Mientras el Ministerio de Transporte descarta la conexión con Bouzas, el Gobierno portugués ha concedido la gestión directa de la terminal ferroviaria para duplicar el movimiento de contenedores
25 feb 2023 . Actualizado a las 00:33 h.Infraestruturas de Portugal (IP), con el visto bueno previo del Consejo de Ministros, ha traspasado este mes al Puerto de Leixões la gestión directa de su terminal ferroviaria. El objetivo es disparar el movimiento de mercancías por ferrocarril, duplicando la capacidad de carga contenerizada manipulada y ofreciendo soluciones logísticas más competitivas a todas las empresas que operan en el principal enclave industrial del norte del país. «Es importante seguir apostando claramente por la intermodalidad, que es crucial para ampliar el área de influencia de los puertos y descongestionar los ejes viarios», ha señalado la Autoridad Portuaria de Leixões, que tiene ahora manos libres para distribuir sus mercancías y optimizar los enlaces con los puertos secos que ha lanzado en el interior, como el de Guarda.
La situación contrasta claramente con los problemas del Puerto de Vigo para apostar por el tren. El Ministerio de Transportes, que todavía tiene en estudio la salida sur para conectar con Portugal y aprovechar el apartadero ferroviario que se va a levantar en la plataforma logística de Salvaterra-As Neves (31 millones de euros), ha descartado una conexión con la terminal de Bouzas. El presidente de la Autoridad Portuaria, Jesús Vázquez Almuiña, ha pedido que se reconsidere la situación para que esos muelles dejen de ser un simple aparcamiento provisional de coches. En su demanda no le acompaña el Concello de Vigo, ya que el alcalde se opone frontalmente a la infraestructura. Abel Caballero alega que partiría en dos la ciudad, aunque el Puerto aboga por una solución subterránea.
Tras construir una nueva terminal de cruceros que poco a poco le va comiendo el terreno a Vigo y tras iniciar un superdique que atraerá los mayores barcos portacontenedores del mundo, Leixões tiene muy claro ahora que debe potenciar el ferrocarril. «Ya hemos registrado movimientos de cerca de 1.500 TEU, más de 30 operaciones en tren y cerca de 800 procesos de movimiento de carga», explican desde el Puerto luso como resultado de sus primeros días gestionando la terminal ferroviaria. Subrayan la ventaja que representa la «gestión integrada de todas sus terminales de mercancías «en términos de tiempo y costes».
Otra cuestión es el operador que ha acompañado el despegue de Leixões. El puerto está dirigido por Yilport, gestionada por las manos turcas del conglomerado Yildirim. La compañía aspira a convertirse en uno de los diez principales operadores portuarios mundiales para 2030. El año pasado, se quedó a una posición de penetrar en el ránking. Está al frente de otros seis puertos lusos, dos españoles (uno de ellos, Ferrol), así como en terminales de Suecia, Noruega, Turquía y Perú.
El triple que Vigo
De su mano, Leixões ha conseguido más que triplicar el movimiento de contenedores frente a Vigo. Alcanzaron los 7.771.938 de toneladas en el 2022. La terminal olívica, sin embargo, vio descender en un 10 % su movimiento el pasado año: 2.658.409 toneladas. En los últimos cuatro años, además, el sistema luso ha logrado incrementar en 100.000 los TEU movidos en sus muelles.