
El extremo, que se despide del Cangas, recuerda la remontada de nueve goles del Kiel al Montpellier y pese a los 12 tantos de renta no se fía del Burgos
08 jun 2024 . Actualizado a las 05:00 h.El Balonmán Cangas regresó el miércoles de Burgos con más de media permanencia en el bolsillo al ganar la ida del play out por doce goles (30-42). Sin embargo, la plantilla azul, que ayer tuvo una mañana de visita a los patrocinadores, solo piensa en ganar esta tarde (18 horas) para certificar la permanencia por décimo tercera temporada consecutiva en la Liga Asobal. Además, el partido definitivo que cierra el curso también será un día de despedidas en O Gatañal.
De entrada, nadie piensa ni en la fiesta ni en los homenajes, solo en completar la faena. «La confianza nunca tiene que estar presente, porque puede pasar cualquier cosa y Burgos es un muy buen equipo», advierte Mario Dorado, que tiene en su mente el precedente reciente de la Champions. «Se han dado casos como el Kiel contra el Montpellier, que remontó nueve goles. Nosotros no podemos dar por hecho que el partido está ganado», indica. No obstante, los alemanes remontaron nueve goles y lo hicieron como locales en la vuelta, un escenario del que no dispondrá hoy el Burgos de Roi Sánchez.
Pero la mejor medicina para evitar que se repita la historia del Kiel es salir a ganar: «Nosotros lo que tenemos contemplado es ganar, no tenemos otra cosa en mente. Encima siendo el último partido en casa, no queremos perderlo. También hay jugadores que nos despedimos y queremos darle esa alegría a la afición».
En cuanto a la diferencia de 12 goles en el marcador, tiene una explicación: el ritmo y la exigencia de Asobal son muy diferentes a la División de Plata, lo que termina por ser determinante pese a que los burgaleses cuentan con un plantel de primer nivel. «Nosotros el partido que planteamos el miércoles fue bastante bueno y el nivel al que competimos nosotros durante un año es distinto al de Plata y el ritmo que le damos nosotros al juego, la fuerza con la que vamos y demás, es distinta. Ellos, en cuanto a jugadores, tienen una calidad espectacular», dice el extremo, que apuesta porque el equipo repita un plan idéntico: «El planteamiento va a ser el mismo, no vamos a bajar los brazos».
Para Mario Dorado será su último día vestido de azul. «Cada vez que lo pienso, se me ponen los pelos de punta. No sé cómo voy a reaccionar, lo único que sé es que en el momento que pite el final del partido ya voy estar pensando en cuándo voy a poder volver aquí».
Después de dos años consecutivos en Cangas, se lleva un resumen claro de lo vivido: «No hay ningún otro sitio igual que Cangas. Aquí aprendes muchísimo, conoces a mucha gente, haces amigos, todo el mundo te para y te apoya. Aquí te dan un cariño que no te dan en ningún otro sitio».
Se marcha en busca de dar un salto de nivel en su vida deportiva, pero eso no quiere decir que se quiera marchar. «Pero tenemos que seguir creciendo, salen oportunidades y muchas veces hay que cogerlas y aprovecharlas», argumenta. Antes, tiene que completar la faena dela permanencia para despedirse por la puerta grande. Vale todo lo que sea ganar, empatar o perder por menos de doce goles.