Rueda y Caballero se reclaman diálogo, pero ensalzan sus respectivos proyectos para Vigo

VIGO

Despliegue sin precedentes de altos cargos en la inauguración de 1,5 kilómetros del paseo en Beiramar, donde el presidente de la Xunta pone como ejemplo su entendimiento con el Concello de A Coruña y el alcalde lo contrasta con el respaldo que, afirma, le da el Gobierno central
02 abr 2025 . Actualizado a las 00:05 h.La inauguración de los 1,5 kilómetros que completan el paseo litoral del Puerto de Vigo entre Guixar y Bouzas se convirtió hoy en un despliegue de altos cargos de todas las administraciones públicas presentes en Galicia para un acto en el que los discursos se convirtieron en campo de pullas cruzadas a cuenta de las inversiones que realiza cada institución en Vigo, aseveraciones pronunciadas en medio también de llamadas genéricas al diálogo, que en realidad escondían reproches a la falta del mismo, en especial entre el Concello y la Xunta. «Colaborar e non discutir é o camiño», aseveró en su intervención el presidente de la Xunta con 17 cargos a ambos lados de su Ejecutivo, del Gobierno central, Concello de Vigo, Puerto de Vigo y Puertos del Estado, Zona Franca y Diputación de Pontevedra colocados en fila reivindicando espacio y peleándolo para la foto en medio de adversarios políticos tras recorrer el tramo de paseo que ya une la plaza de la Industria Conservera con la curva de San Gregorio.
Puesta por el presidente gallego como ejemplo de colaboración entre Puerto, Xunta y Gobierno central, Alfonso Rueda no evitó destacar que la obra litoral «foi para a Xunta considerada unha prioridade como obxecto de inversión cos fondos europeos xestionados pola Administración galega», tanto por el proyecto en sí, pensado de manera inclusiva para personas con discapacidad visual o de autismo, como por entender que Vigo precisa de ese y otro tipo de realizaciones por ser la primera ciudad de Galicia. «Teño a man tendida», dijo después de que el alcalde, Abel Caballero, optase por poner el foco en la disposición del Gobierno central a facilitar los fondos comunitarios concedidos a la Xunta para completar dicho paseo, a la vez que con papel en mano leyó una larga lista de obras y proyectos comprometidos por el Ejecutivo central con la ciudad, como la autovía A-52, los planes para conseguir la alta velocidad por Cerdedo y hacia Portugal, la biblioteca del Estado, la reforma de la avenida de Madrid o el respaldo dado a la implantación de rampas y ascensores urbanos, en el que citó al Halo como máximo exponente. «Esto es una muestra de lo que podemos hacer cuando cooperamos, cuando encontramos la forma real de cooperación», recalcó el regidor olívico. Caballero aprovechó para comprometer la continuación del paseo marítimo hasta Cabo Estai, para dar continuación a una senda peatonal hacia el sur, como hacia el norte se ha logrado con el itinerario verde de la antigua vía del tren hasta Chapela.
Rueda hiló en su discurso en contestación otra lista improvisada de inversiones de la Administración gallega en Vigo, insistiendo, en todo caso, que en la cooperación institucional está el camino correcto. El presidente y el alcalde de Vigo se reunieron de manera oficial por primera vez en junio pasado y acordaron una sería de asuntos en los que avanzar de la mano, pero poco se ha logrado hasta ahora, como los túneles previstos bajo la Porta do Sol o en el mismo Beiramar y hasta la señalización del Camino a su paso por la ciudad. Frente a esos proyectos pendientes, el mandatario gallego contrapuso el acuerdo recién firmado para renovar la fachada marítima herculina entre la Xunta, el Ministerio de Fomento y el Ayuntamiento de A Coruña. «As inversións importantes que se van facer alí creo que son as que hai que facer aquí tamén, sinceiramente, pero para iso fai falla que todos esteamos de acordo en colaborar e que hai que sumar esforzos en beneficio de todos», siguió por la misma línea en un discurso que sonó a reproche. «É moito mellor cooperar que enfrentarse, lo tengo clarísimo», insistió. «O levo dicindo dende hai tempo e ogallá poda facelo en Vigo igual que o estamos a facer no resto das cidades», agregó ante los medios de comunicación una vez acabado el acto institucional.

Caballero, en todo caso, ensalzó la obra llevada a cabo por la Autoridad Portuaria de Vigo, dirigida por un presidente nombrado por la Xunta, y que se une, incidió, al plan de paseos verdes municipales, añadiendo que la realización ahora abierta a la ciudadanía se hizo gracias al respaldo de la UE. El regidor desveló que el recorrido ahora construido fue posible a que durante su etapa como ministro de Transporte en los años ochenta rechazó que se instalase un astillero en la curva de San Gregorio, enclave central del nuevo paseo.
En la misma línea a la del alcalde se centró el secretario de Estado de Transportes, José Antonio Santano, para quien tan importante es la política de apertura que los puertos están haciendo en casi toda España hacia sus ciudades, como el crecimiento de su actividad industrial, especialmente significativa en el caso de Vigo, con un incremento de sus tráficos del 17 % el año pasado. «El puerto es una actividad de primer orden que hay que cuidar», continuó, no sin desaprovechar la oportunidad de recordar la inversión de 389 millones de euros que el Ministerio de Transportes se dispone a afrontar para construir el enlace de Vigo con la autovía A-52, la habilitación de nuevos silos para el almacenamiento de vehículos en el puerto de Bouzas, y otros proyectos para los que también reclamó la colaboración institucional que hoy flotó en todas las intervenciones.
Previamente, el presidente del Puerto de Vigo, Carlos Botana, advirtió que el nuevo paseo completo y sus 7,4 kilómetros, solo tienen comparación posible en la terminal marítima de Cartagena, pero añadió el caso de Vigo es el único urbano de España. «La ciudad gana», resumió Botana al señala que el paseo ha sido proyectado teniendo en cuenta las necesidades sensoriales de colectivos con discapacidades, a la vez que se permite garantizar la actividad portuaria, industrial y económica de uno de los motores de Vigo como es su puerto.
Un paseo con aspiración de llegar a Cabo Estai
Las obras realizadas en Beiramar han contado con un presupuesto de 3,7 millones de euros financiado con los fondos europeos Next Generation del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia, y canalizados a través de un convenio suscrito con la Xunta de Galicia. El recorrido supone la creación de más de 11.300 metros cuadrados de superficie para peatones y ciclistas y 1.400 de zonas ajardinadas que cuentan con diversas especies de arbustos y con más de 140 árboles. En el diseño del paseo han participado el Grupo Social Once y con la Federación de Autismo Galicia, para adaptar el sendero a las personas con dificultades visuales y cognitivas, garantizando así su accesibilidad universal.