Archivan la investigación sobre la muerte del bombero Sergio Sanlés en el derrumbe de un edificio de Vigo

e. v. pita VIGO / LA VOZ

VIGO

M.MORALEJO

La Audiencia Provincial no ve delito contra los trabajadores en el accidente de Beiramar

30 oct 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La investigación de un posible delito por la muerte del bombero Sergio Sanlés, de 49 años, en un acto de servicio a causa de un derrumbe en un edificio en ruinas en la avenida de Beiramar ha sido archivada. La Audiencia Provincial, en un auto del 9 de julio del 2025, descarta que haya un delito contra los trabajadores por el hecho de tener déficit de bomberos en el parque de Vigo sino que hay que considerarlo como un tema político. «El derecho penal no puede extender su intervención para subsumir esa carencia dentro del tipo penal mencionado, sino que la solución debe venir desde otra perspectiva, bien de normativa de seguridad laboral y sus órganos, bien desde la decisión política», indica la sala.

El Juzgado de Instrucción número 1 de Vigo había archivado la denuncia por no ver una relación de causa-efecto entre la omisión del deber de proteger la seguridad en el trabajo y la puesta en peligro grave de la vida o integridad física de quien desempeña su trabajo, derivada de las condiciones materiales concretas en las que lo prestaba.

La magistrada señaló que en el Concello de Vigo no existía conciencia de que la falta de formación específica de los bomberos (no de los sargentos, porque Sanlés no era sargento), en derrumbes de edificios; y que no era posible cumplir con los protocolos de salida para la atención de siniestros por la falta de personal, que exigía a los bomberos realizar las funciones de sargento. Y establece que por estas dos circunstancias, no era previsible que se pudiera producir este accidente.

La jueza argumentó que ese delito (por castigar algún tipo de malicia o dolo) exige conciencia del peligro y que, a pesar de ello, se omitan las medidas adecuadas y necesarias, e infracción del deber del cuidado por ausencia de todas las previsibles exigibles al garante de la seguridad y salud de los trabajadores, lo cual no estimó que concurriera en el accidente de Beiramar.

El informe de los inspectores del INSGA concluyó que la causa inmediata fue el que el bombero fallecido estaba cerca de una zona peligrosa, habiéndose producido el balizamiento muy próximo al edificio, además en forma diagonal, de manera que en un extremo no tenía separación de la fachada y en el otro estaba separado varios metros de la misma. El inspector contempló como otras concausas que también pudieron influir, la falta de formación del trabajador, pues en principio no contaba con formación en materia de resistencia de elementos estructurales y la falta de personal en el servicio de bomberos porque no hay suficiente personal para aplicar los protocolos establecidos para las salidas y carencia de un protocolo específico para derrumbes o caídas de material desde fachadas.

La quinta sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo, añade en cuanto a la falta de suficiente personal, que el hecho de no haya plantilla suficiente para aplicar los protocolos establecidos para las salidas y que bomberos tengan que hacer labores de cabos o sargentos, «no integra una conciencia o conocimiento de una preexistente situación determinada de riesgo objetivo para la vida, salud o integridad y que no se adopten medidas preventivas necesarias para evitarlo». Por ello, mantiene el archivo de la muerte.