La Rosalía de Vigo también lanza disco

Begoña Rodríguez Sotelino
begoña r. sotelino VIGO / LA VOZ

VIGO

Rods en Central Park en la grabación del vídeo.
Rods en Central Park en la grabación del vídeo. cedida

Rebeca Rods estrena su último trabajo con el Black Light Gospel Choir, grabado en Nueva York y Los Ángeles con la Scoring Orchestra de Budapest

09 nov 2025 . Actualizado a las 05:00 h.

La voz de Rebeca Rods vuelve a cruzar el océano. La cantante y compositora viguesa, reconocida como una de las figuras del gospel en España pero cuya voz se ha podido escuchar hasta en Nueva York, presenta el videoclip de su nueva canción Trust in you, adelanto de su disco Gospel Symphony II.

La obra respira grandeza y emoción. Ha sido tejida entre Los Ángeles, Nueva York, Madrid y Budapest, donde la prestigiosa Budapest Scoring Orchestra que ha puesto la fuerza de sus cuerdas al servicio de un sonido luminoso y poderoso en un momento en el que el hecho incluir una formación orquestal en una grabación que mezcla estilos parece algo extraordinario (Rosalía no es la primera ni la única artista popular que lo hace). En el caso de Rebeca, tampoco es nuevo: lo hizo anteriormente, solo que esta vez reconoce que ha sido un trabajo mucho más intenso en el que se ha dejado la piel.

Temáticamente, al tratarse de gospel, explica que el álbum «es una invitación a confiar, incluso cuando todo parece incierto», confiesa la artista, que firma y produce este proyecto junto al ingeniero de sonido y productor Carlos Rodgarman, que recientemente ha estado remezclando a Michael Jackson en formato Dolby Atmos y también produjo y mezcló en este formato el disco The essential, de Michael Bublé entre otras muchas proezas en el currículo de este otro vigués afincado en Los Angeles, donde tiene su propio estudio.

El videoclip —estrenado hace tan solo dos días— transcurre entre el Central Park otoñal y los estudios orquestales húngaros. Una dualidad visual que acompasa la esencia del tema: la fusión entre el alma del gospel y la solemnidad de la música sinfónica. Rebeca Rods, fundadora del Black Light Gospel Choir, vuelve así a demostrar por qué su nombre es sinónimo de excelencia coral con un halo espiritual.

Su trayectoria es tan sólida como diversa: ha trabajado junto a Alejandro Sanz, Raphael, Miguel Ríos o Pastora Soler, ha puesto voz a doblajes musicales en producciones de Walt Disney y dirigió las armonías corales en el programa televisivo La Voz.

Además, ha pisado el escenario del Festival de Eurovisión en tres ediciones, tanto como corista como directora vocal. En Gospel Symphony II, su quinto trabajo junto a BLGC, Rods continúa explorando el diálogo entre tradición y vanguardia. El álbum llega cargado de colaboraciones internacionales, entre ellas la participación especial del New York City Gospel Choir, con quienes Rebeca ha compartido escenario en lugares míticos como el Madison Square Garden. Disponible ya en todas las plataformas digitales en formato Dolby Atmos, asegura que Trust in you no solo es una canción sino que va más allá: es una declaración de fe artística o una sinfonía luminosa que recuerda que, en tiempos de ruido, la confianza sigue siendo la nota más alta. «Hay tanto trabajo detrás… es que ni me lo creo que ha salido», confiesa la artista que también desarrolla una destacada labor didáctica como profesora y directora de varios coros. Rods da importancia a la internacionalización pero sin perder el ancla gallega: la viguesa que pisa Broadway también siente el aliento atlántico y gallego de su origen. En el 2018 abrió su propia escuela donde dirige The Rock Choir, primer coro dedicado al rock del país, The Vocal Train, con un repertorio de soul y Madrid Gospel. Además, cada semana viaja a Vigo para entrenar al Vigo Gospel Choir.

Rebeca, que empezó a cantar desde niña y a los 8 años inició su formación en lenguaje musical y canto en el Conservatorio Superior de Música de Vigo, es hija del fallecido tenor Manuel Sirera, reconocido cantante de ópera vigués afincado en Madrid, que puso su voz a numerosas galas y al Himno a Vigo. Una escultura le recuerda en Montero Ríos.