
La víctima apareció tendida en una cama con signos de asfixia
02 ago 2025 . Actualizado a las 05:00 h.Una mujer de 53 años fue hallada muerta ayer en un piso del centro urbano de O Porriño en el que ejercía la prostitución. El cadáver fue descubierto poco antes del mediodía por una compañera, que dio la voz de alarma.
La víctima, identificada como María del Sol Oliveira Pereira, yacía en la cama y presentaba signos compatibles con una muerte violenta, en concreto por asfixia, aunque este extremo deberá confirmarse mediante la autopsia. Le habían arrancado un pendiente. Todo apunta a un crimen, pero no se descartan otras hipótesis sobre las causas de la muerte.
El hallazgo del cuerpo se produjo en torno a las 11.15 horas, cuando el 112 Galicia recibió la alerta y movilizó al 061, la Policía Local y la Guardia Civil. Al lugar se desplazaron agentes de la Unidad de Policía Judicial de la Guardia Civil, del Laboratorio de Criminalística y la médica forense, que procedieron al levantamiento del cadáver y realizaron una minuciosa inspección de la vivienda. La calle quedó acordonada durante varias horas.

La investigación se centra ahora en reconstruir las últimas horas de vida de la mujer y esclarecer las circunstancias de su muerte.
Fuentes consultadas confirmaron que la mujer había sido denunciada como desaparecida el día anterior por un hombre que se presentaba como su pareja.
Según su testimonio, se ausentó del domicilio sobre las seis de la mañana y al regresar al día siguiente no la encontró.
María del Sol Oliveira residía en el municipio de Pazos de Borbén, concretamente en el barrio de Amoedo, donde llevaba una vida muy discreta, sin apenas relacionarse con sus vecinos.
Estaba vinculada también a otros domicilios: tenía dirección registrada en Vigo, en la calle Rosalía de Castro, y mantenía una rutina de entrenamientos personales en el municipio de Nigrán.
El subdelegado del Gobierno en la provincia de Pontevedra, Abel Losada, confirmó públicamente que el cadáver fue hallado «con signos de violencia» y que «se baraja la posibilidad de una muerte violenta». Indicó además que la fallecida «ejercía la prostitución» y que «no tenía denuncias activas en el sistema Viogén», la base estatal de seguimiento de víctimas de violencia de género. Subrayó, asimismo, que la Guardia Civil «mantiene abierta la investigación y no se descarta ninguna hipótesis».
El caso ha generado una fuerte conmoción en O Porriño, donde el 29 de julio se produjo otra muerte violenta: el asesinato de una asistenta social en un domicilio. El marido de la mujer a la que atendía, con problemas mentales, acabó con la vida de Teresa de Jesús Rodríguez golpeándola con un machete. Además, también es la segunda muerte violenta de una mujer que se dedica a la prostitución en dos años. En noviembre de 2023, Casimiro Feijoo fue detenido por el asesinato de Judith Muñoz, que vivía en Vigo en ese momento. El cadáver se halló con evidentes signos de violencia en unos matorrales, tras dos contenedores, en el polígono de As Gándaras, en O Porriño.
El alcalde, Manuel Alejandro Lorenzo, lamentaba ayer este nuevo trágico suceso y confió en los resultados de la investigación de la Guardia Civil.
«Era un trozo de pan, honrada y muy buena» afirma un amigo de la víctima
Durante la mañana de ayer, un conocido de la mujer fallecida se acercó a las inmediaciones del piso donde se produjo la trágica muerte «Era un trozo de pan, honrada y muy buena persona. Que yo sepa no tenía problemas con nadie», afirmó esta persona que la conocía. Javier, vecino del mismo edificio en el que la mujer ejercía la prostitución, comentaba que él no la había visto en cuatro años, pero que los vecinos señalaban que era una persona «muy reservada». Él se enteró del suceso porque le mandaron una foto de su vivienda precintada por los agentes de la Guardia Civil. Otros residentes de la zona indicaron también que no conocían a la mujer. María del Sol llevaba una vida muy discreta en O Porriño, a donde se dirigía para realizar su trabajo.