
La etíopeTigist Assefa acaba de pulverizar el récord del mundo femenino en Berlín con estas zapatillas, las más ligeras del mercado, que solo pesan 138 gramos
03 oct 2023 . Actualizado a las 05:00 h.La noticia corría como la pólvora esta semana entre los chats de los amantes del atletismo. La etíope Tigist Assefa acaba de pasar a la historia tras pulverizar el récord del mundo femenino en el maratón de Berlín con 2 horas, 11 minutos y 53 segundos. La gesta supone rodar, aproximadamente, a un endiablado ritmo de 3 minutos 14 segundos cada kilómetro hasta completar los 42 del circuito. Y ella lo hizo sobre unas zapatillas voladoras, las más ligeras del mercado, que solo pesan 138 gramos y son de un solo uso, pese a costar la friolera de 500 euros. «Me han dado el impulso extra que necesitaba para conseguir este récord», declaró la campeona sobre las Adizero Adios Pro Evo 1.
A ella sí, pero, ¿a un runner amateur podrían compensarle? «Aumentan la eficiencia de quien ya es eficiente. Al resto, no le vale casi de nada. Es puro márketing», afirma el entrenador de atletismo Carlos Atanes.
De opinión similar es el experto en podología deportiva Manuel Mosqueira: «Es como si yo cojo el coche de Fernando Alonso. Un amateur no le va a sacar tanto rendimiento. Y el riesgo es que no haya una adaptación progresiva al nuevo tipo de apoyo».
Las marcas siempre están intentando bajar el peso de las zapatillas y por eso las que utilizó Assefa son tan volátiles que parecen de papel. «El material del que está hecha la media suela favorece la resiliencia. Cuanta más energía me devuelva y menos me amortigüe, antes se va a gastar la zapatilla», dice Mosqueira sobre la placa con fibra de carbono. «Para lograr una óptima economía de carrera, el peso es fundamental. Cuanto más peso tenga la zapatilla, más me va a lastrar, más va a empeorar mi rendimiento o aumentar el riesgo de lesiones».
Las hermanas Elena y Madó González, entrenadoras y fundadoras de La Mochila del Deporte, tampoco las recomiendan a nivel amateur: «Para nosotras la mejora es evidente en una atleta profesional. Sin embargo, en populares, no creemos que sea ni lo más lógico ni lo más adecuado. Además del coste económico, hay muchos otros aspectos que deberían trabajar antes de comprarse unas zapatillas de ese precio». La sensación es de que vas corriendo descalzo. «El inconveniente es que no llevas ningún elemento de estabilización, tan necesario en carreras de larga distancia como un maratón», añade el podólogo. «Hay que tener en cuenta que esa gente está a otro nivel. Da igual lo que se pongan».