Exigente y muy perfeccionista cuando rueda, estrena «Nuda propiedad»: «Soy una mujer hipotecada, pero una privilegiada, porque me he podido comprar mi casita»
02 oct 2026 . Actualizado a las 14:26 h.Es una de las actrices del momento. Su carrera dio un giro de 180 grados con la serie «Patria» y terminará el año llena de estrenos. Susana Abaitua (Vitoria, 1990) se siente una privilegiada, pero también es consciente de que ahora es el momento de coger la ola y surfear todo lo que pueda, aunque piense que «siempre se puede hacer mejor».
—Interpretas a Vera, una mujer de unos 40 años que sueña con acceder a una vivienda junto a su pareja (interpretado por Maxi Iglesias). ¿Cómo fue meterse en la piel de este personaje?
—Complicado. Me costó mucho entrar en ella, porque Vera es tímida, es pequeña, intenta pasar siempre desapercibida y se refugia detrás de sus gafas. Somos opuestas. Tenemos energías diferentes y eso fue lo difícil, encontrar el tono de Vera sin que pareciera forzado.
—La cinta también aborda la relación de una pareja con sus ilusiones y desavenencias.
—El objetivo era dar credibilidad a esta pareja, con más de 15 años de relación y que ahora afronta una nueva etapa con el sueño de tener una vivienda juntos. Trabajamos mucho con el director [Alberto Utrera] la complicidad entre nosotros dos, las miradas, los gestos, los silencios a través de muchos ensayos.
—Tu personaje sueña con tener una vivienda en propiedad y sentirse segura en la vida.¿Tú has tenido también problemas para acceder a una vivienda?
—Yo me siento una privilegiada, la verdad. Soy una mujer hipotecada, como tantas personas de este país, pero me he podido comprar sola mi casita. Es un problema tremendo, que los jóvenes, con más de 30 años, sigan en casa de sus padres y no puedan independizarse, porque los alquileres están desorbitados o porque los bancos no conceden hipotecas, si no puedes dar una buena entrada. La película refleja en tono de comedia negra la realidad social de este momento.
—Este verano estrenaste la comedia «El último mono», ahora «Nuda propiedad» y en noviembre podremos verte en HBO MAX protagonizando la serie «Infamia». Vaya año redondo.
—Es cierto que estoy en un momento muy bonito y sí, estoy muy contenta, porque estoy haciendo trabajos muy interesantes y en los que estoy aprendiendo mucho, y eso es lo que realmente me importa, mejorar como actriz.
—Tu carrera dio un giro de 180 grados con la serie «Patria» y estuviste nominada a un Goya como mejor actriz protagonista por la película «Un fantasma en la batalla». ¿Satisfecha del trabajo realizado?
—Estoy contenta y satisfecha, pero en el trabajo me machaco mucho. Creo que siempre se puede hacer mejor. Soy muy exigente conmigo misma y muy perfeccionista, y es algo que estoy trabajando.
—Estás a punto de soplar las velas, ahora a principios de octubre, ¿has notado ya la crisis de los 30?
—No sé si es la crisis de los 30, lo que sí tengo claro es que estoy en un momento de decidir, de tomar decisiones importantes de la vida: si ser madre o no, dónde vivir, hacia dónde dirigir mi carrera profesional y todo eso pesa, porque puedo equivocarme. Cuando tenía 20 años y tomaba una decisión y me equivocaba, pues tiraba adelante y listo, pero ahora es diferente, porque para algunos temas no hay vuelta atrás.
—¿Te asusta el tema de la edad por el hecho de ser actriz?
—Bueno, es un factor que está ahí y con el que tengo que aprender a jugar. Respeto totalmente a aquellos actores que se quitan arrugas y disimulan los años. El miedo a envejecer es natural, porque los actores trabajamos con nuestra imagen y necesitamos seguir resultando interesantes y creíbles con la edad que tengamos.
—Cuando estás hasta arriba y necesitas bajar revoluciones, ¿a qué recurres para resetearte?
Al surf, cojo mi tabla y me tiro al mar y entre las olas vuelvo a reencontrarme conmigo misma. También me sienta genial cantar. Me pongo una música que me guste y me dejo llevar.