Azorín sirve una película hipnótica, muy cuidada en el plano estético, que juega con los encuadres fijos, que posee un ritmo pausado que cede el protagonismo a conversaciones largas y profundas, y que genera una atmósfera de ensoñación intimista
El Real Club Náutico ribadense, que ayer cerró su Semana Náutica, cuenta con unos mil socios familiares y en el puerto deportivo tocaron techo con 660 plazas