El dispositivo policial ha llegado a primera hora de la mañana y se ha encontrado con un centenar de personas que se habían concentrado frente a la puerta del edificio para intentar impedir el desalojo.
El asilo, situado en el Barrio do Cura, se ha convertido en un refugio de indigentes y de personas sin techo que, en varias ocasiones, han provocado incendios en su interior.