Las dos se originaron tras un bombardeo de asteroides hace 3.900 millones de años y el impacto habría sido una de las claves para cambiar el destino de la Tierra y crear las condiciones adecuadas para la vida en ella.
El satélite GOCE mide el campo gravitatorio del planeta con una precisión nunca antes alcanzada. Según los resultados, el terremoto de Japón habría modificado la forma de los océanos.
Estos datos, que serán publicados en la revista Nature, son el primer paso para comprender mejor la función que desempeña la materia oscura, una forma de materia nunca observada por un telescopio.