El texto que permite irse al Reino Unido fue incluido en el 2007 con polémica: «Cuestionaba la esencia misma del proyecto europeo y su carácter ineluctable»
Los refugiados nutren una lucrativa industria clandestina de pasaportes falsos y de viajes en barcos fantasma rumbo a Italia para intentar esquivar la amenaza de la expulsión a Turquía