24 feb 2001
Crónica de un desfile
La actualidad dominó un espectáculo callejero en el que los pontevedreses ofrecieron otra exhibición de buen humor La imperial carroza del rey Urco dio comienzo al desfile y fue atacada por una lluvia de confeti y serpentinas disparadas indiscriminadamente por unos jovenes indios y vaqueros republicanos que intentaban erradicar esta monarquía de pega. De nada le valió a Urco, que terminó como un plato de spaguetti, clamar por la guardia civil, pues ésta se encontraba muy atareada más atrás reprimiendo con contundencia a unos moros que habían llegado con patera y todo al muelle de As Corbaceiras.
RAMÓN CAPOTILLO