Aunque entraba el viernes y salía el domingo, su horario era de jornada partida. «Podía ver la televisión, salir a la calle o ir a comer», señala el TSXG
La Audiencia reprocha al primer magistrado que declarase en rebeldía a la morosa sin haber agotado todas las gestiones para localizarla ni haberle enviado un correo electrónico para que se pudiese defender