El orden monetario nacido en 1944 convirtió el dólar en la moneda del mundo y permitió a Estados Unidos y Europa endeudarse sin sufrir las consecuencias de otros países. Ochenta años después, ese privilegio empieza a agrietarse.
«En Asturias, la mayoría de los clientes, un 58%, priorizan mantener el capital, frente a un 37% de los que priorizan la rentabilidad sostenible a largo plazo»
Los fondos de tecnología y los de grandes compañías estadounidenses de crecimiento ofrecen rentabilidades medias anualizadas en 10 años de más del 20 %