Todo o nada. Empieza el mundial de verdad. Irlanda ya no juega igual al rugby en el Cinco Naciones que al fútbol. La tocan más, la bajan al verde y buscan mucho la clase de Duff (atentos al chaval, suena como sustituto de Giggs para el Manchester) y el remate de Robbie Keane. No es que mimen la pelota. No son Valerón. Pero no usan sólo pases largos y balones a la olla como antes. Como cuando nos jugábamos todo y les ganamos en Dublin 1-3 con Clemente en el banquillo y con una alineación ultradefensiva (recuerdan Camarasa, Voro, Nadal, Hierro...). Hoy toca darle el segundo disgusto al seleccionador McCarthy (entonces era central madero). Si Clemente lo logró, Camacho no puede fallar.
CÉSAR CASAL GONZÁLEZ