Isabel y Ana Belén abrieron A Pousada do Peregrino en la aldea de San Amaro, en Barro, y se toparon con que sus paredes escondían una fascinante historia de hace 300 años
Los caminantes suelen avisar de la presencia del animal cuando ya han pasado kilómetros, lo que está supone un grave problema para los dueños, protectoras y servicios de emergencia