El ministerio acepta que se sustituya a los peajistas por máquinas de cobro en cabinas como las de O Porriño, pero exige que no baje la calidad del servicio
Tras el fallido intento de inculcar una filosofía de toque, el Espanyol de Sergio ha logrado ofrecer su mejor versión regalando el balón y apostando por la velocidad
Sus vecinos están hartos de sus fechorías, pero él apela a problemas de salud y a su soledad para explicarse. Propone que lo ingresen en un psiquiátrico