La renuncia de Mediaset a emitir los partidos del Mundial, salvo los de España, sienta como un jarro de agua fría entre jugadores, Federación y aficionados
Así lo denuncian los trabajadores de la radio, que se suman a sus compañeros televisivos para denunciar la fuerte censura que existe por parte de la dirección
La emoción no solo se siente en Brasil. En el resto del mundo, se reponen las neveras, se acicalan los salones y se cancelan los planes de nueve a once. Arranca el Mundial