Las dos trabajadoras que le atendieron ya están en observación, al igual que otros 82 personas que estuvieron en contacto con el misionero García Viejo o con Teresa Romero
Las primeras hipótesis barajan que Teresa pudo haberse contagiado al quitarse el traje tras atender al misionero fallecido, pero según el protocolo, un observador debería controlar ese momento
La auxiliar, cansada y desorientada, afirma que se «encuentra algo mejor». La Fiscalía abre una investigación para saber si se ha cometido algún delito en el contagio. Otras cinco personas permanecen aisladas. SIGUE AQUÍ TODA LA INFORMACIÓN