Dos empresas se interesaron por hacerse con pueblos deshabitados de la Ribeira Sacra para turismo rural El turismo rural podría ser la tabla de salvación para alguna de las 25 aldeas abandonadas que contabilizó hasta la fecha la Sociedade para o Desenvolvemento Comarcal en Monforte, Pobra do Brollón, Sober y Pantón. En este último municipio, un grupo de particulares de A Coruña adquirieron las viviendas deshabitadas del lugar de A Míllara, en la ribera del Miño. Las antiguas casas de labranza servirán ahora para que sus nuevos inquilinos dejen de lado por unos días el ajetreo de la ciudad. En los últimos años, al menos dos empresas privadas se interesaron por la compra de pueblos abandonados de la Ribeira Sacra.
LUIS DÍAZ