Repartido en ventanilla, alcanzó en su primer «viaje» a la ciudad del Acueducto y a los curas de la catedral El deán de la catedral de Segovia iba a comenzar esta mañana una rueda de prensa para aclarar un problema que había surgido recientemente con las obras del templo. De repente, los periodistas le abandonaron. Acababa de tocar el Gordo en la capital castellana y había que cambiar la agenda matinal. Se perdieron la noticia. A él le acababan de tocar 30 millones. El resto del clero catedralicio también tuvo suerte. «Aquí compró hasta el sacristán», celebraron desde Segovia. ¿Acaso tenían información privilegiada procedente de las más altas instancias? ¿Se les habrá ocurrido ya la osadía de consagrar la misa con cava?
REDACCIÓN