Los coches frenan el tranvía histórico
La zona del Castillo de San Antón, la Torre de Hércules y los Surfistas son los puntos más conflictivos Desde que comienzan su recorrido a las doce y diez de la mañana, hasta que regresan a cocheras, a las nueve y media de la noche, lo habitual es que cada uno de los tres tranvías turísticos que recorren el paseo marítmo se vea obligado a parar unas tres o cuatro veces por culpa de un coche mal estacionado. En la mayoría de los casos, es el propio conductor quien acude a retirar el vehículo al cabo de unos minutos, pero en otras muchas ocasiones la grúa municipal es la única alternativa posible para poder continuar con el recorrido del tranvía, que acumula a lo largo del día un retraso aproximado de media hora.
MARÍA NIETO DÍAZ