La iniciativa que propone la conselleira consiste en seleccionar aquellos fármacos que sin ser los más caros gozan de las mismas garantías terapéuticas, la misma seguridad y la misma eficacia.
Los bancos y cajas acaban de pasar con éxito, salvo algunos distraídos, sus pruebas europeas de estrés, pero la ciudadanía está sometida al de las pruebas diarias de supervivencia psicológica.
La quiropráctica, reconocida en la legislación de todos los países europeos excepto en Grecia, Luxemburgo y España, se incluirá entre las terapias con «repercusión directa» sobre la salud.