Bilbao celebra el 4-0 de la ida de la Supercopa y ya habla de sacar a la gabarra, mientras Barcelona sufre un frenazo a su optimismo y alimenta las dudas
Fue el epílogo de un partido de mucho vértigo que sólo mermó un poco en su ritmo con los numerosos cambios introducidos en el segundo tiempo por Luis Enrique y José Mourinho