Los dos españoles, una mujer y un hombre, y una italiana, miembros de una ONG, fueron secuestrados en Hasi Rabuni, cerca de Tinduf, en una zona de campamentos de refugiados saharauis.
Exculpada de los cargos de dopaje tras verse involucrada en la Operación Galgo, la atleta palentina ya ha comenzado a entrenarse para los Juegos de Londres 2012.