Atesoró la estatuilla más codiciada, la de mejor película, así como mejor director para Tom Hooper, mejor actor para Colin Firth y mejor guión original para David Seidler.
«Buried», del cineasta gallego Rodrigo Cortés, logró tres premios: mejor guión original, sonido y montaje. Bardem arrebató a Tosar el Goya el mejor actor.
Esta candidatura fue una de las primeras en ser entregadas una vez comenzada la ceremonia de los BAFTA -considerados los Oscar británicos- en la Royal Opera House de Londres.