El previsible hallazgo de un nuevo acceso original vuelve a demostrar que cada uno de los 85 cubos del monumento lucense tenía su propia entrada, aunque algunas son singulares
El conselleiro de Cultura ha avanzado que ya está siendo identificada y que van a recopilar los hallazgos que han aparecido para «reconstruir parte de esa historia»
PSOE y BNG aprobaron una resolución para pedir más control, inversión y colaboración con los concellos, mientras que el PP se opuso porque considera que ya se están ejecutando planes y aplicando la ley
Se realizarán trabajos de rehabilitación de paramentos, restauración de piedras, seguirá la limpieza de la vegetación, se instalarán nuevas luces antivandalismo y habrá mejoras en los accesos al adarve
Desde que se aplica el primer plan director, a inicios del siglo XXI, se han hecho reconstrucciones de cubos, limpieza de paramentos o actuaciones contra la vegetación usando desde herbicidas, al principio, a productos naturales en la actualidad
«Mucho ganaría Lugo si la muralla cayese por tierra». Este era, en 1905, el inquietante dictamen de parte de una comisión urbanística en torno a un debate que entonces encendía pasiones. Pero aquellos «espíritus progresistas», como los calificaba La Voz con cierto desdén, no pudieron con la fortificación cuyo gran enemigo ahora es el paso del tiempo... y algún temporal como el de los últimos días.
El monumento, construido en el siglo III, ha sufrido a lo largo de los siglos numerosas transformaciones, perdiendo elementos pero a la vez manteniendo su estructura completa
Un análisis técnico, elaborado por el responsable del plan director, Ignacio López de Rego, documenta erosiones, pérdidas de material, costras negras, grietas y colonización biológica en el monumento romano
Los técnicos analizaron hace unos meses los principales problemas del monumento y la Xunta, además de reconstruír el muro ahora derrumbado, invertirá más de un millón de euros en repararlos