El Gobierno paquistaní también negó que conociera de antemano la operación militar de EE.UU. que acabó con la vida del líder de Al Qaida en su territorio.
El turco Doger Sevdet, que acababa de ponerse al frente del aparato de financiación de la guerrilla islámica, fue aniquilado por los servicios secretos.
El presidente del Gobierno se muestra comprensivo con la operación militar estadounidense y ve «fácil de entender» que acabase con la muerte del terrorista.
Los soldados tomaron al dirigente terrorista durante los primeros minutos del asalto militar contra su vivienda, según una fuente de seguridad paquistaní.
La Casa Blanca confirma que el líder de Al Qaida no iba armado cuando las fuerzas de élite le dispararon y que grabó sus últimos mensajes desde el edificio asaltado