El alto tribunal dictamina que no vale como prueba para condenar la «huella informática» de haber descargado pornografía infantil, sino que es indispensable encontrar los archivos físicos con las imágenes.
La formación permanente de los seminaristas y del clero son los puntos prioritarios para luchar contra los abusos de menores por parte de clérigos, según expresó hoy el Vaticano.