«Valor sentimental» y «F1: la película» se llevaron las estatuillas de mejor película internacional y mejor sonido, categorías en las que estaba nominada la película de Oliver Laxe. Una gala con muy poca reivindicación en la que Javier Bardem resucitó el cartel de «No a la guerra» de los Goya del 2003 y así lo reivindicó cuando subió al escenario como entregador
Gladys Vázquez