La conmemoración del XXX aniversario de la aprobación en referéndum de la Carta Magna ha vuelto a servir para pulsar la opinión de la clase política sobre la necesidad de su reforma.
Se ha suspendido el cóctel posterior a la recepción oficial en señal de duelo por el atentado del miércoles, en el que murió el empresario vasco Ignacio Uria.