A sus 46 años, el príncipe encarna el futuro de la monarquía y es el mejor valorado de la zarzuela, mientras que la infanta protagonizará este sábado el momento más amargo de la institución desde 1975
El padre, la abuela y una tía de la princesa están imputados por un presunto delito de alzamiento de bienes, y su hermana no pagó las costas de la demanda que presentó contra la prensa