Juan Pablo II pidió a cristianos, judíos y musulmanes que trabajen juntos «con confianza y audacia» para alcanzar la paz Por primera vez en la Historia, un Papa, Juan Pablo II, se quitó ayer los zapatos y entró en una mezquita, el grandioso templo de los Omeyas, en Damasco, donde, según la tradición, se conserva la cabeza de San Juan Bautista.
JUAN LARA. Efe