Rafa Córdoba, el rey oficioso del entroido que dio la campanada emulando a la presentadora de los vestidos imposibles, este año causó baja por lesión. Su caída no fue como la del resto de los mortales
Aunque vivía en Ourense, era natural de Pontevedra, donde durante años pedía «unos duros» delante de la discoteca Equus y donde se llora su muerte a los 59 años de edad