El máximo goleador del Dépor ha formado en el once en todas las citas, pero ha ido perdiendo relevancia y el nuevo sistema le resta aún más protagonismo
El empuje en campo rival, la presencia de dos delanteros, el mejor rendimiento de los suplentes, los 16 remates a favor y el escaso sufrimiento en defensa, argumentos blanquiazules para la reacción