Miles de «huàyí», chinos de origen extranjero, vuelven a China huyendo de la crisis económica europea. Pero el caso de Shaowei es singular: se crió en Vilagarcía de Arousa, aprendió gallego con las canciones del Xabarín Club y ahora tiene que repasar el Mandarín en su regreso al país de sus padres.
Esperanza Calvo