Susana Rodríguez, médica y deportista paralímpica: «Me siento más fuerte que nunca»
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A MARIÑA
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Nacida con menos de un 10% de visión y tras enfrentar el covid en primera línea como médica, buscará las medallas en triatlón y 1.500 en sus segundos Juegos
20 ago 2021 . Actualizado a las 05:00 h.«Cuando quieres algo de verdad, el esfuerzo que haces es incalculable». Esa es la máxima de Susana Rodríguez Gacio (Vigo, 1988) desde que nació con menos de un diez por ciento de visión. Ni siquiera la pandemia ha sido un impedimento para que la doctora con orígenes en Mondoñedo llegue a los Juegos Paralímpicos de Tokio «más fuerte que nunca». Su reto es lograr, como mínimo, una medalla que se le escurrió en Río de Janeiro, pero solo con participar ya rompe un nuevo techo, pues será la primera española que compita en dos deportes distintos: el triatlón y los 1.500 metros en atletismo.
-¿Se afrontan con la misma ilusión y nervios unos segundos Juegos?
-Se afrontan con la misma ilusión o incluso más. Lo bueno es que ahora ya sabes lo que te vas a encontrar. Se dice que es lo más grande para un deportista, y es verdad. Solo se da cada cuatro años y eso lo hace muy especial. La primera vez llevaba los nervios de qué me iba a encontrar, ahora ya lo sé. Tengo los nervios de cualquier otra competición pero un poco ampliado porque hay mucho tiempo de trabajo.
-Su figura cada vez está más expuesta mediáticamente. Hasta fue portada de Time. ¿Eso genera más presión?
-Es un reconocimiento al trabajo que llevo realizando mucho tiempo, a mi día a día. No es ninguna presión añadida, sé cuáles son mis objetivos, cuánto he trabajado y ya tenía muy claro qué quería antes de salir en las noticias.
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-¿Le apetece más que lleguen los 1.500 o el triatlón?
-Son dos pruebas que me apetecen mucho. El triatlón es la que he preparado estos cinco años casi en exclusiva. El 1.500 empecé a prepararlo porque para llegar a Tokio siendo mejor triatleta que en Río de Janeiro necesitaba mejorar en el segmento de la carrera a pie. Al final la progresión, las circunstancias y que la prueba me enganchó y conseguí la mínima me permitirán disputarla en los Juegos con Celso Comesaña de guía, que es una de las personas que más me han ayudado estos años a entrenar en Vigo. En el triatlón competiré con Sara Loehr. No he preparado los 1.500 específicamente, pero no por ello voy a luchar menos que en el triatlón, especialmente por toda la gente que me ha ayudado.
-¿Teme acusar el cansancio de las dos competiciones?
-Son seguidas y el triatlón va a ser muy duro por sus condiciones y duración, pero estoy acostumbrada a hacer sesiones de entrenamiento muy intensas todos los días y confío plenamente en que, con la costumbre que tengo de hacer seguidos entrenamientos de distintos deportes y el trabajo de los servicios médicos y de fisioterapia, llegaré en buenas condiciones.
-Siendo médica y deportista, su último año y medio sería de locos...
-Van a ser unos Juegos distintos por el covid, pero que se realicen para mí simboliza esperanza para el mundo, que necesita que haya eventos, que se hagan cosas. El mundo debe moverse para que volvamos un poco a la normalidad. Ha sido un año y medio muy peculiar. Desde septiembre del 2020, me dediqué exclusivamente a entrenar porque acabé de estudiar la especialidad (Medicina Física y Rehabilitación en el Centro Hospitalario de Santiago). Antes, como todos mis compañeros que trabajaron en la pandemia pasamos por una situación que no ha dejado indiferente a nadie. Todos nos hemos hecho más conscientes que nunca de que la salud individual y colectiva es lo primordial.
-¿Se siente más fuerte tras todo esto?
-Me siento más fuerte que nunca. Es claro y evidente que llego a Tokio siendo mejor triatleta en todos los segmentos y espero mostrarlo el día de la competición.
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-¿Cuándo nació su sueño olímpico?
-En Atlanta 96, con 8 años, jugaba a la Olimpiadas con mi hermana en la terraza de casa. E incluso desde antes. En el 92 ya sabía que había unos Juegos, que había muchos deportes, que eran una pasada y que se hacían en Barcelona.
«Que Mondoñedo se enganche a este deporte solo por verme es algo tremendo»
Su diversidad funcional nunca ha sido una excusa para no alcanzar sus metas. Susana Rodríguez nació en vísperas de Seúl 88, tiene recuerdos de Barcelona 92, en Atlanta 96 ya imitaba a sus ídolos deportivos junto a su hermana y en Sídney 2000 descubrió que también había unos Juegos Paralímpicos con los que empezó a soñar con fuerza. Los rozó en Pekín 2008 y los alcanzó en Río de Janeiro 2016. Ahora entrará en liza el 28 de agosto y quiere mejorar aquel quinto puesto en triatlón. Además, es tricampeona del mundo de esa compleja modalidad deportiva que aúna natación, ciclismo y carrera a pie y plata europea en 1.500. Todo ello sin olvidarse de los libros: se licenció en Fisioterapia y posteriormente en Medicina.
-La pasión médica la heredó de su padre, ¿y la deportiva?
-Es verdad, la pasión por la medicina viene de mi padre, que es anestesista. La deportiva vino un poco sola, porque en mi casa no hay nada de tradición con el deporte. Eso nunca ha sido un obstáculo para recorrer mi camino.
-Su familia es de Mondoñedo. ¿Lo visita a menudo?
-Entre cierres perimetrales y entrenamientos no voy desde junio del 2020. Yo nací y crecí en Vigo, pero mis padres y toda mi familia son mindonienses. Siempre he notado el cariño de la gente de allí y nos han arropado en momentos difíciles. En 2016, tras Río, fui la pregonera de As San Lucas y fue uno de los momentos más emotivos de mi vida. Solo compararte con otros pregoneros ya es un honor y muchos vecino, incluso algunos que no conocía, me dijeron que me habían seguido en Río. Que una ciudad como Mondoñedo se enganche a este deporte por mí es algo tremendo.