Cuatro puntos en el orden del día, ninguna intervención al margen de una escueta justificación del portavoz del PP, José Manuel Figueroa, para dar cuenta de la aprobación definitiva de la cuenta general de la Diputación correspondiente al 2014. Tan escueta que toda la sesión apenas duró doce minutos. Pero tuvo el mismo coste para las arcas provinciales que un maratoniano debate: 10.925 euros.
En septiembre del 2012 los diputados provinciales ya protagonizaron una sesión similar, aún más corta, de solo ocho minutos. El revuelo montado llevó a la Diputación a asegurar que se plantearía para su consideración de los portavoces de todos los grupos en la Diputación de Pontevedra que los diputados solo cobrarían un pleno al mes, 475 euros por diputado. Los extraordinarios no se cobrarían. Este mes ya hubo otro pleno, de carácter extraordinario, que se celebró el pasado día 19, ese sí, algo más extenso.
Ayer tuvo lugar, como cada último viernes del mes, el pleno ordinario de la Diputación, el que cobran puntualmente los diputados independientemente de su extensión. El de ayer le salió a las arcas públicas a más de 910 euros el minuto.
10.925 ?
A 475 por diputado
Salvo los cuatro que tienen sueldo, los otros 23 cobran 475 euros por asistir al pleno.