
A pesar de haber más personas en la Festa da Auga, se gastó menos que el año pasado
20 ago 2025 . Actualizado a las 20:28 h.Como cada año, la Festa da Auga congregó a decenas de miles de personas en las calles de Vilagarcía, aunque los datos oficiales vuelven a desmentir la idea de que la celebración conlleve un gasto desmedido de agua potable. Según las cifras facilitadas por la concesionaria Espina y Delfín, el sábado 16 de agosto —día grande de la festividad— se registró un consumo de 10.145 metros cúbicos, lo que sitúa la jornada como la quinta de menor demanda de todo el mes. En cambio, el martes 19, sin apenas actividades en la agenda festiva, se alcanzaron 11.450 metros cúbicos, es decir, 1.300 más. Incluso en la edición de 2024, con un 18 % menos de asistentes, el gasto había sido superior: 11.383 metros cúbicos frente a los poco más de 10.000 de este año.
La jornada de mayor consumo en lo que va de agosto se produjo el día 5, cuando se rozaron los 12.000 metros cúbicos, lo que demuestra que la demanda hídrica depende más de factores como el clima o la población de estancia prolongada que de la propia fiesta. Así lo señalan los técnicos de la empresa gestora, que insisten en que «o que realmente condiciona o consumo é a temperatura e o número de usuarios habituais, non un evento puntual».
La comparación con meses de baja afluencia resulta reveladora: en enero, el consumo medio ronda los 8.000 metros cúbicos para una población estable de unos 40.000 usuarios, entre residentes y personas que acuden por trabajo, estudios u ocio. En cambio, el 16 de agosto, con una población estimada de casi 110.000 personas, el consumo apenas subió un 27 % respecto a un día ordinario, pese a que los potenciales usuarios prácticamente se triplicaron.
Si en el consumo de agua la incidencia resulta casi anecdótica, el capítulo de residuos presenta un panorama muy distinto. La multitud congregada en Vilagarcía provocó un notable incremento en la generación de basura. De acuerdo con los datos de Urbaser, el 16 de agosto se recogieron 87.360 kilos de residuos de fracción resto, frente a los 77.960 del año pasado. La cifra prácticamente duplica los 40.000 kilos que se generan en una jornada normal en el municipio.
En el entorno más próximo a la fiesta, la cantidad retirada ascendió a 46.840 kilos, de los cuales 31.780 fueron recogidos directamente del suelo de calles y zonas portuarias. Por fracciones, el incremento de envases ligeros fue menor pero significativo: de 7.700 kilos en 2024 a 7.920 en 2025, aproximadamente el doble de un día convencional. En cambio, el papel y cartón descendieron: de 7.250 a 6.120 kilos, una cantidad que, aun siendo inferior a la del año pasado, sigue triplicando el volumen habitual.
Para hacer frente a semejante despliegue de público, el dispositivo de limpieza se reforzó de manera especial. La empresa concesionaria organizó dos turnos de trabajo, con 30 operarios por la mañana y 34 por la tarde. Se movilizaron tres barredoras, dos minipalas con cepillos, dos camiones cisterna, un lavacalles y cuatro camiones recolectores en cada turno. El gobierno municipal destaca la eficacia del operativo y subraya que «a pesar do aumento de lixo, o dispositivo funcionou con normalidade e garantiu que a cidade recuperase a súa imaxe habitual en poucas horas». En cualquier caso, el debate está servido desde hace ya varios años. Para los más críticos con la Festa da Auga, la celebración supone un derroche de recursos; sin embargo, las cifras del consumo de agua desmontan esa percepción año tras año. Como remarcan desde Espina y Delfín, «o gasto de auga non é desproporcionado nin moito menos».