Los temporales destrozaron la rampa de varada de Castiñeiras

María Hermida
MARÍA HERMIDA RIBEIRA / LA VOZ

BARBANZA

En Corrubedo, la arena de una playa inunda una carretera

18 feb 2011 . Actualizado a las 10:38 h.

A principios de diciembre, un temporal provocó daños en la rampa de varada de los barcos de Castiñeiras (Ribeira). Pasó el tiempo, esos desperfectos no se arreglaron y ahora las cosas empeoraron notablemente. Resulta que en la madrugada del martes, coincidiendo con la pleamar, se acabó rompiendo toda la rampa. Las piedras y el hormigón, pese a ser de gran tamaño, se desplazaron varios metros. La fuerza del mar fue tal que el agua llegó a entrar en los departamentos de los marineros que hay en el muelle. «Isto foi moito», señalaba ayer un viejo marinero.

Hasta ahora, y pese a que la rampa ya había quedado dañada en diciembre, los usuarios se apañaban para bajar y subir las embarcaciones. Lo hacían por los sitios donde las piedras no se habían levantado. El problema es que ahora ya no queda ni un metro en buen estado. Por tanto, el acceso está inservible. Ayer, a pie de puerto, eran varios los marineros que señalaban que se trata de una rampa de varada muy necesaria, ya que cuando el mar está muy revuelto los mariscadores de Aguiño utilizan el muelle de Castiñeiras. Asimismo, debido al estado que presenta, tampoco los marineros jubilados que tienen sus lanchas en la citada parroquia pueden salir al mar.

Unos y otros enfatizaban ayer que se tardó mucho en conseguir esa infraestructura y que no es de recibo que se eche a perder. «Cando entrou Torres de alcalde fomos pedirlla, porque antes aquí soamente había unha rampiña pequena, que non chegaba para nada. El conseguiuna, e agora estase estragando de todo. Portos ten que arranxala», aseguran en el muelle.

Precisamente, Portos de Galicia señaló ayer que se están evaluando todos los daños ocasionados por los temporales, que son numerosos, para después iniciar su reparación. En el caso concreto de Castiñeiras, fuentes del ente público señalaron que ya estaba previsto su arreglo antes de estos últimos daños. Y que, lógicamente, ahora habrá que hacerle frente a todos los desperfectos existentes.

Petición de un pretil

Por otra parte, mientras en Castiñeiras lo que preocupa es la rampa de varada, en Corrubedo el motivo de los desvelos es la arena; ese sedimento que tanta fama le dio a la localidad a cuenta de las dunas. Resulta que, con cada temporal, los áridos de la playa de O Prado acaban desplazándose hacia la carretera y, poco a poco, se va amontonando sobre la calzada. Llega hasta algunas de las casas más próximas al litoral, se cuela por todas partes y eso, obviamente, molesta a los vecinos. Los residentes señalan que es peligroso andar por un trazado totalmente repleto de arena. Y piden una solución urgente. Creen que Costas debería construir una especie de pretil que impidiese que el arrastre de áridos.