Un mastodonte puso a andar la energía eólica en la Costa da Morte hace 35 años

Santiago Garrido Rial
s. g. rial CARBALLO / LA VOZ

CARBALLO

J.M.CASAL

El montaje del AWEC-60 en Camariñas fue en 1989. El gran cambió empezó ahí

23 ene 2024 . Actualizado a las 08:53 h.

Nunca como ahora se había debatido tanto sobre la energía eólica en la Costa da Morte: decenas de proyectos, hechos o en marcha. Un paisaje distinto. Protestas y juicios, nuevos molinos más grandes y potentes que sustituyen poco a poco a los pioneros de finales de los 90...

Pero la energía eólica en la Costa da Morte ya tiene una edad. Hace 35 años, nada menos, comenzaban los preparativos del terreno para el montaje posterior del enorme aerogenerador llamado AWEC-60, que se instaló en Vilán. Fue en 1989, y en 1990, el 21 de marzo, cuando ya llevaba tiempo en marcha (producía electricidad desde noviembre), se realizó la inauguración oficial. Junto al parque inicial de Vilano, en Vilán, al que se sumaría el posterior, el llamado de Vilán, también en Cabo Vilán. Sí, nomenclaturas de entonces que aún hoy llevan a error.

Los restos del buje, en Vilán
Los restos del buje, en Vilán MARCOS RODRÍGUEZ

Era un mastodonte, el más grande de Europa, pionero en España. Con una potencia de 1,2 megavatios (los primeros de la zona tenían 0,3), 50 metros al buje. Aspas de 30 metros, 160 toneladas, y un traslado por la AC-552 que aún se recuerda por sus complicaciones. Hace 20 años justos, en el 2004, se desmanteló. Queda parte de su buje.

Hasta el 2028 para construir la maraña de parques que ya están autorizados  

En abril del año pasado, la Xunta clarificó un poco más el complejo mapa eólico de la Costa da Morte, que llevaba meses en medio de una avalancha de peticiones, declaraciones ambientales positivas y permisos definitivos. Iban (lo hicieron) a llegar más, pero al menos en abril se supo que doce tenían el visto bueno, entre ellos algunos polémicos como el Monte Neme. Claro que una cosa es el visto bueno administrativo y otro el judicial, y por esta vía, la del TSXG, se cayeron dos Campelo y Bustelo, a la espera de lo que pueda decir el Supremo, que en circunstancias más o menos similares sí ha dado luz verde a la repotenciación del Corme, que también había quedado anulado.

Por lo tanto, dadas las demandas aún sin resolver, es arriesgado fijar nombres y fechas. Pero los que sí las habían fijado tenían un plazo límite del Gobierno central para acabar las obras: julio del 2025. Las compañías protestaron por inviable (falta de material o cumplimiento de plazos, demoras de todo tipo...). Así que han conseguido una prórroga de tres años, hasta el 2028. Eso les despeja el panorama y aleja un poco la concentración de obras en los montes de la zona.